Asumo mis fallas mentales, mis falencias humanas sin vergüenza ni pudores. No quiero tapar con tela blanca una piel oscura con cicatríces, ni olvidar quien fuí alguna vez. Asumo mis horrores pasados, lo que mis acciones causan todavía, lo que mis historias dañan y dañaron y lo que mi boca no habla ni habló nunca. No me humilla recordar mis tropiezos más de lo que me hiere recordar a quienes he marcado con ácido. Torturo sin quererlo, maltrato cuando deseo amar y temo cuando no hay nada que temer, pero en penumbra bailo, cuando la tormenta es incontenible mis miedos no son como deberían. He arrancado ojos sin saberlo, me he arrepentido de cosas que jamás he hecho, y los segundos fugázes en los que sentí odio alguna vez estrangulé un corazón hasta dejarlo seco, mientras apretaba el puño y mis emociones se endurecían como roca. Pero no quise dejarle morir. Si quisiera cortaría lenguas, manipularía, mentiría, y todo lo que aparentemente parezco hacerle a los frágiles que intentan fastidiarme. Pero me impongo un muro de autocontrol saciado con locura y frenési y detengo esas maniáticas intenciones; No quiero matar a nadie, ni ser el reflejo de los "frágiles". Estoy loca, pero no demente, aún.
Pobre mortal.
Asumo mis fallas mentales, mis falencias humanas sin vergüenza ni pudores. No quiero tapar con tela blanca una piel oscura con cicatríces, ni olvidar quien fuí alguna vez. Asumo mis horrores pasados, lo que mis acciones causan todavía, lo que mis historias dañan y dañaron y lo que mi boca no habla ni habló nunca. No me humilla recordar mis tropiezos más de lo que me hiere recordar a quienes he marcado con ácido. Torturo sin quererlo, maltrato cuando deseo amar y temo cuando no hay nada que temer, pero en penumbra bailo, cuando la tormenta es incontenible mis miedos no son como deberían. He arrancado ojos sin saberlo, me he arrepentido de cosas que jamás he hecho, y los segundos fugázes en los que sentí odio alguna vez estrangulé un corazón hasta dejarlo seco, mientras apretaba el puño y mis emociones se endurecían como roca. Pero no quise dejarle morir. Si quisiera cortaría lenguas, manipularía, mentiría, y todo lo que aparentemente parezco hacerle a los frágiles que intentan fastidiarme. Pero me impongo un muro de autocontrol saciado con locura y frenési y detengo esas maniáticas intenciones; No quiero matar a nadie, ni ser el reflejo de los "frágiles". Estoy loca, pero no demente, aún.
