De vez en cuando la veo, leo algunas cosas con las que inevitablemente me topo, trato de entender el por qué y no hallo la respuesta..., Sí, así estuve largo tiempo este año y parte del anterior. Sé que el haber vivido demasiados cambios abruptos hicieron que mi mentalidad despertara varias emociones que permanecieron dormidas en todos estos años, pero otros aspectos de mí estuvieron a flor de piel y puede que por ello el día de hoy más que detestar a esa niña sensible, hoy la quiero, por que si bien esa niña fue frágil, jamás fue débil, si bien nació entre un montón de problemas, jamás dejó de luchar, por poco que tenía, daba sus últimos $20 pesos, $20 pesos que otros dan teniendo aún más. A fín de cuentas siempre supo que la única que decidiría hasta dónde llegar era ella, y así fue, con la corazonada que algo ocurriría, y nadie más que ella lo iba a provocar aunque implicara el último montón de problemas que le ocasionarían terceros. Se fue haciendo de piel gruesa y sin miedos.
Es por eso que hoy vuelvo a leer, y sí, varias cosas me provocan risa, me pregunto cómo era capáz de demostrar tanto mi dolor, y a su vez, me pregunto cómo soporté tanta mierda. Pero es gracias a todo eso que pude ir moldeándome y siento que no pudo haber sido de otro modo. Las cosas fueron así y no hay vuelta atrás.
Es por eso que a la niña que fuí, le doy las gracias por haberme convertido en la mujer que soy.